La radicalidad del pensamiento

“La «lógica» entiende el pensar como el representar de lo ente en su ser, un ser que el representar se atribuye en la generalidad del concepto. Pero ¿qué ocurre con la reflexión sobre el propio ser, esto es, con el pensar que piensa la verdad del ser? Este pensar es el primero que toca la esencia inicial del λὀγος, que en Platón e incluso Aristóteles, el fundador de la «lógica», ya esta alterada e incluso perdida. Pensar contra «la lógica» no significa romper una lanza a favor de lo ilógico, sino simplemente repensar el λὀγος y su esencia, manifestada en el alba del pensar, esto es: esforzarse por una vez en preparar semejante repensar.”

Martin Heidegger, Carta sobre el humanismo (1947)

Nosotros, occidentales

El 19 de noviembre de 1863, Abraham Lincoln pronunció estas palabras…

“Four score and seven years ago our fathers brought forth on this continent, a new nation, conceived in Liberty, and dedicated to the proposition that all men are created equal.

Now we are engaged in a great civil war, testing whether that nation, or any nation so conceived and so dedicated, can long endure. Continue reading “Nosotros, occidentales”

La bona educació

“Certament, els éssers vius mancats de paraula van rebre de la natura, mare de totes les coses, una assistència major per dur a terme les seves funcions genuïnes. Al seu torn, com que la providència divina, de totes els éssers vius, només atorgà a l’home la capacitat de raonar, va deixar a l’ensenyament el paper més important. Amb quant d’encert hauria pogut escriure algú que […] el súmmum del súmmum de la felicitat humana consisteixen en un bon ensenyament i una educació convenient! […] De fet, una educació acurada i com cal és la font de totes les virtuts. De la mateixa manera, el súmmum per accedir a l’estupidesa i a la dolenteria és una educació descurada i corrompuda. L’educació és el do especial que nosaltres hem rebut. […] L’home és l’únic ésser que la natura ha portat al món feble, nu i indefens, però, en contrapartida, l’ha dotat de la capacitat d’aprendre, perquè en aquest sol atribut, si s’exercita, hi són compresos tots els altres.”

Erasme de Rotterdam, Eduqueu els infants ben aviat en les lletres (1529).

Jf

Sabiduría y ley

“[…] es necesario que los hombres se den leyes y que vivan conforme a ellas o que, de lo contrario, en nada se diferenciarán de los animales más feroces; la razón de esto es que no se da naturaleza humana alguna que a un mismo tiempo conozca lo que conviene a los hombres para su régimen político y que, conociendo así lo mejor en ello, pueda y quiera constantemente ponerlo por obra.”

Platón, Leyes (875a).

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La verdad y la política

Hablando sobre lo que debe aprenderse en una ciudad, el ateniense de las Leyes de Platón afirma estas bellas palabras:

“[…] la verdad es que, cuando alguien está persuadido de que algo es un conocimiento hermosos y verdadero, conveniente para la ciudad y grato a la divinidad por todos conceptos, en ese caso ya no le es a uno en modo alguno posible el seguir absteniéndose de hablar de ello.” (VII, 821a)  Continue reading “La verdad y la política”

La timidez de un ateo

Reseñando Spinoza and Religion de E. E. Powell, Leo Strauss escribió:

“Los “ateos por definición” devinieron “activos e intrigantes”, dejaron de ser “tímidos”, cuando dejaron de creer en la necesidad social de la creencia en Dios; […] Spinoza aún creía en la necesidad social de la religión […]. Por consiguiente, lo que aparece a primera vista como timidez excesiva o falta de coraje, o como mucho un “tacto excesivo”, […] no era meramente “prudencia justificable” sino el cumplimiento del deber del ciudadano, o del deber del hombre.”

STRAUSS, L., “Review of Elmer Ellsworth Powell’s Spinoza and Religion” (1942).

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La importància de l’educació

Avui, molts joves del país posen punt i final a una gran etapa de la seva vida. Per celebrar-ho, cometo la temeritat de demanar-los que, si algun dia miren enrere, recordin aquestes paraules de Plató:

“En efecto, en todo ser es el primer crecimiento el que, si comienza bien, resulta más capaz de dar un adecuado remate a la excelencia de la naturaleza del propio ser, y ello tanto si se trata de plantas como de animales domesticados o salvajes como de hombres. Ahora bien, el hombre, como decimos, es una criatura mansa; pero, sin embargo, así como suele ser, en efecto, el más manso y aun parecido a la divinidad de entre los seres cuando tiene la fortuna de poseer un buen natural unido a una recta educación, se convierte, en cambio, cuando no se le ha criado adecuada o debidamente, en la más bravía criatura de cuantas produce la tierra.”

Plató, Lleis, 765e-766a.

Jf